El Quijote - Capítulo I - Segunda Parte.
De lo que el cura y el barbero pasaron con don Quijote cerca de su enfermedad
—¡Ay!—; dijo a este punto la sobrina—. ¡Que me maten si no quiere mi señor volver a ser caballero andante!
A lo que dijo don Quijote:
—Caballero andante he de morir, y baje o suba el Turco cuando él quisiere y cuan poderosamente pudiere, que otra vez digo que Dios me entiende.
[..]
— [..] Yo, señor barbero, no soy Neptuno, el dios de las aguas, ni procuro que nadie me tenga por discreto no lo siendo: solo me fatigo por dar a entender al mundo en el error en que está en no renovar en sí el felicísimo tiempo donde campeaba la orden de la andante caballería. Pero no es merecedora la depravada edad nuestra de gozar tanto bien como el que gozaron las edades donde los andantes caballeros tomaron a su cargo y echaron sobre sus espaldas la defensa de los reinos, el amparo de las doncellas, el socorro de los huérfanos y pupilos, el castigo de los soberbios y el premio de los humildes. Los más de los caballeros que agora se usan, antes les crujen los damascos, los brocados y otras ricas telas de que se visten, que la malla con que se arman; ya no hay caballero que duerma en los campos, sujeto al rigor del cielo, armado de todas armas desde los pies a la cabeza; y ya no hay quien, sin sacar los pies de los estribos, arrimado a su lanza, solo procure descabezar, como dicen, el sueño, como lo hacían los caballeros andantes.
"Lucha por tus sueños"; esa frase tan recurrente y socorrida, que todos hemos dicho más de una vez, tal vez para animar a ese amigo pusilánime que no sabe si atreverse a decirle venaquícordera a la vecina del quinto, montar un restaurante vegetariano o recorrer el Himalaya a la pata coja. También la hemos oído cuando nos quieren vender un coche o endosarnos una hipoteca, por poner algunos ejemplos.
Pero hay muchas clases de sueños, casi tantos como de luchas. Mientras te limites a soñar con comprar cosas o que tu equipo favorito marque muchos goles, tus sueños serán bendecidos y alimentados. Sin embargo, si en tu soñar te atreves a acariciar la utopía, tratarán por todos los medios de que despiertes y te tacharán de loco.
Así que bajas a la plaza ilusionado porque crees que por fin ha salido un día bueno, y te encuentras que la autoridad jalea el día del cocido madrileño y acalla la lectura del Manifiesto para la Solidaridad. ¿Qué haces? ¿Te hinchas a comer garbanzos? ¿Te vuelves a casa a meter la cabeza debajo de la almohada? Con este panorama, afortunadamente, hay quienes alzan su voz y forjan sueños con los metales más nobles. Quijotes en sus trece.
Dedicatoria: A Cornelivs y a todos los que están aportando su granito de arena en el Manifiesto por la Solidaridad.
Grupo de lectura de El Quijote en La Acequia



18 comentarios:
Lo siento profundamente, Juan Luís, pero es que en estos tiempos que corren creo que no se puede ni soñar... casi me has leído el pensamiento con la frase y con más cosas... Besos
Bonita dedicatoria a Cornelivs. Cuando unos intentan, hacer las cosas mal, es bonito ver que hay quien también le reconocen por lo que son y por lo que hacen.
Saludos!
Eres una persona de buenos sentimientos,ojalá se cumplan tus sueños.
Me estoy riendo con lo de venaquícordera.
Felíz fin de semana.
la vida es luchar por nuestros sueños, creo que ahi se encuentra la clave de nuestra felicidad.
Besos.
No siempre es oro lo que reluce, ni tampoco el triunfo de lo justo cuando hay muchos otros intereses por alrededor... Un abrazo amigo
luchar por los sueños, pero siendo realista, en muchos casos resulta casi imposible. Un abrazo.
Causas nobles, aportar,poner cada cual su grano de arena quijotesco.
Lograr un sueño común.
Saludos.
yo creo ardientemente en la lucha por los sueños... hay que centrarse y poner los pies sobre la tierra, es verdad: NO TODO ES POSIBLE pero hay que creer en algo.
respecto a lo que cuentas del manifiesto y el cocido... no tengo palabras, la verdad... nos hemos vuelto (en general, hablo porque hay personas que renuncian a todo por los demás y me saco el sombrero) egoístas acomodados en nuestras confortables casa, conduciendo nuestros fabulosos coches... y la solidaridad le hemos dejado olvidado en un rincón oscuro de la memoria.
biquiños,
hacia un monton que no me pasaba por aqui...te mando un gran abrazo (y prometo leerme el quijote este verano al fin...)
Pues yo con lo utópica que soy... si no luchara por lo que creo no sé que me quedaría.
Besos.
Mas que luchar por los sueños hay que luchar por la realidad con esfuerzo y tesón, porque los sueños, sueños son y la realidad es el aquí y ahora. Es lo que tenemos y hay que saber aprovecharla. Besotes querido Juan Luis, M.
Enormes gracias querido amigo. Estoy muy conmovido.
Gracias de nuevo.
Contamos contigo.
UN ABRAZO...!
y cuánta razón tienes en que la lucha por los sueños debe seguir a pesar de todo.
Caballero andante he de morir...
Esa frase del insigne caballero andante es la que deberíamos de llevar grabada en nuestro corazón.
Feliz regreso.
Un abrazo amigo.
Barriga llena corazón contento y ojos que no ven corazón que no duele.
Solidaridad es una palabra difícil que no aporta poder ni dinero a los bolsillos
De acuerdo contigo, hay que seguir luchando por los sueños, nunca darse por vencido y conservar la esperanza.
Saludos
Hola, al igual que Myr, y ella es toda una experta, te digo desde mis 54 años recién cumplidos, que es bueno luchar por los sueños, convertirnos en forjadores de nuestro destino, por lo menos intentarlo, es lo que ahora estoy haciendo, y creo que antes que después me voy a salir con la mía.
Un fuerte abrazo.
Maite
Mucho me acuerdo del comentario que hiciste sobre DQ como el mueble viejo que ya no quiere nadie (fuiste tú, ¿verdad?)...
hay sueños utópicos, como éste, exterminar el hambre, sería tan fácil que no se comprenden los obstáculos que otras personas ponen a esta acción que es de justicia. ¿Acaso no piensan ellos que hay gente en el mundo que no come?
Pues no, no lo piensan. Harto tienen con conjuntar el modelito para cortar la cinta con la que se inaugurará la escultura a la Madre Teresa de Calcuta.
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