
"Se podrían fundir todas las medallas y copas que gané, y no valdrían nada frente a la amistad de 24 quilates que hice con Luz Long en aquel momento."
Jesse Owens
El alemán Luz Long y el afroamericano Jesse Owens se disputaban la clasificación para la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, un gran montaje propagandístico que los nazis utilizaron para pretender demostrar sus delirantes teorías racistas. El alemán se clasificó pronto gracias a un salto de record olímpico; sin embargo, el norteamericano estaba al borde de la eliminación debido a dos saltos que los jueces le dieron como nulos: solo le quedaba una única oportunidad. A pesar de la gran rivalidad y presiones políticas del momento, Luz sentía gran admiración y respeto por Jesse Owens, y sospechando que los jueces pudieran estar presionados para forzar su eliminación, se acercó a él y le aconsejó que saltara unos centímetros antes de la tabla de batida. Jesse siguió el consejo y logró clasificarse para una final en la que finalmente ganaría la medalla de oro. Luz quedó segundo.
Jesse Owens no fue felicitado por el presidente Roosevelt que, estando en campaña electoral, temía que el ser fotografiado con un afroamericano pudiera acarrearle problemas de imagen frente a determinado sector de votantes.
Luz Long participó en la II Guerra Mundial, muriendo en combate en Sicilia, Italia.

14 comentarios:
Qué gran gesto el de Luz Long. No le conocía.
Un abrazo, Juan Luís
No tenía ni idea de esta historia Juan Luis, ni idea...te agradezco un montón esta entrada...¡que gran gesto, que gran lección!...¿Porqué no se dedican en los telediarios a recuperar estas belllas historias y contarlas a los cuatro vientos? porque esto también es historia.....
Mi abrazotedecisivo
Las miserias humanas, como el racismo, nada pueden hacer frente a la amistad.
Un saludo
Que historia tan edificante has traido. Tiene tantos matices...deportividad, xenofobia, ignorancia, desprecio..
Feliz finde
Un abrazo
Emocionante historia, no tenía idea. Qué gran ejemplo ¡Gracias por traerla!
La historia no hay que olvidarla!!!
Magnífico ejemplo, donde el deporte es practicado por "caballeros" y los políticos -como siempre- a la altura del suelo.
Gracias por contarlo
abrazo
Fue un salto que no dejó indiferente a nadie. Me imagino el careto de Hitler:)))
Oye, no conocía la iniciativa Letras en el Sáhara. Me ha encantado, cuando llegue a casa le echaré un vistazo con más detenimiento. Colaboraré por supuesto y lo publicitaré en mi blog.
Gracias, Juan Luís, eres , sin duda, "un decubridor nato":)))
Besazos
¡Que historia tan conmovedora! Eso sí que es una persona íntegra. Un gran ejemplo. Biquiños.
...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
COMPARTIENDO ILUSION
JUAN
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE MONOCULO NOMBRE DE LA ROSA, ALBATROS GLADIATOR, ACEBO CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER ,CHOCOLATE Y CREPUSCULO 1 Y2.
José
Ramón...
Juan Luis, cuando tengas tiempo te recomiendo que leas "La ladrona de libros" de Markus Zusak. Además de sorprenderte y emocionarte, vas a encontrar una referencia muy tragicómica en relación a Jesse Owens y a un niño alemán que le profesa una profunda devoción (la novela está ambientada en la Alemania nazi).
Besos.
Me ha impactado esta entrada. Desconocia esta linda historia de amistad.
Un abrazo.
Preciosa historia de amistad. Lo de Roosevelt no tiene nombre... Besotes, M.
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